Desde sus inicios, la ONU se ha ocupado de forma activa de la cuestión de Palestina, tratándola inicialmente como un problema de refugiados palestinos y de conflicto entre Estados. Sin embargo desde la guerra de 1967 han tomado en cuenta los aspectos políticos de este asunto.

Desde ese conflicto se reactivaron las actividades de los palestinos para ejercitar sus derechos nacionales.

 
 

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por medio de su resolución 242 (1967),recomendó a los gobiernos interesados que respetaran escrupulosamente los principios humanitarios del "Cuarto Convenio de Ginebra" de 1949, del que Israel es parte.

Este Convenio prohíbe el traslado forzado de los habitantes de un territorio ocupado y la ubicación en el territorio ocupado de la población civil de la potencia ocupante. Así mismo, especifica el trato de las personas protegidas de un territorio ocupado y a los detenidos, además de prohibir la imposición de castigos colectivos.

En 1968, la Asamblea General estableció un Comité Especial para investigar las prácticas israelíes que afecten a los derechos humanos del pueblo palestino. Sin embargo, el Gobierno israelí no permitió desde el principio la entrada del Comité Especial en los territorios ocupados.

Sin embargo el Comité Especial ha recurrido a visitar Estados vecinos y recopilar información a través de la prensa israelí y la impresa en territorios ocupados, además de las entrevistas con personas que tuvieran contacto directo con los palestinos. Así ha presentado informes desde 1970 complementados con dos informes periódicos adicionales desde 1989.

En estos informes se hacía notar que Israel continuaba con su política de anexión y a pesar del proceso de paz de 1993, el respeto a los derechos humanos en los territorios ocupados había disminuido, ya que la violencia había empeorado e incluso se llegaron a aislar completamente los territorios ocupados.

Debido a esto en 1993 la Comisión de Derechos Humanos decidió nombrar un relator especial encargado de examinar las violaciones de los derechos humanos en los territorios árabes ocupados, incluida Palestina.

Este relator exhortó a palestinos e israelíes a evitar la violencia ya que podía ser un serio obstáculo para la paz. Sin embargo, la violencia reinició desde febrero de 1994.